Imagen de Gerd Altmann en Pixabay
¿Imaginas tu vida sin preguntas?
Desde la época Socráticas y mucho más atrás las preguntas se han convertido en parte de nuestras vidas, para mí particularmente guían mi vida y me permiten avanzar. Me muestran camino hacia la creatividad y otras posibilidades.
John Dewey (1859-1952), en sus planteamientos que la curiosidad, entendida como una actitud exploratoria, es la base que origina el pensamiento, hacer una pregunta en el momento justo, en el lugar y modo correcto.
Cada vez el entorno en que las empleemos adquiere sentido y estructura; bien sea empresarial, educativo, médico, ejecutivo, equipos.Las preguntas en esta dinámica cambiante y en la prisa constante, acortan tiempos, con calidad sin sacrificar respuestas de calidad.
Las preguntas, que te haces en todo un día, desde que te levantas hasta que te acuestas forman parte de mi vida, a lo mejor ya inicias el día con una pregunta, ¿no? ¿Me levanto o me quedo en la cama otro ratito? Y… fíjate bien, tu propia respuesta te lleva a la acción: al levantarte o al quedarte otro ratito.
“Las preguntas pueden ser como una palanca que usas para abrir la tapa pegada de una lata de pintura… . . . Si usas una palanca corta, quizás sólo logres romper la tapa. Pero si tienes una palanca más larga, o una pregunta más dinámica, puedes abrir la lata ampliamente hasta remover todo su contenido . . . Si aplicamos la pregunta correcta, y excavamos suficientemente profundo, entonces podemos remover o sacar todos las soluciones creativas.”Fran Peavey.
Independientemente del nombre que le coloquemos, vitales, medulares, potentes, movilizadoras y poderosas, la vida diaria está llena de preguntas,
“El acto de preguntar, es inherente a la naturaleza humana.
Expresa la curiosidad por conocer, por trascender más allá de la experiencia de las cosas.
La pregunta nace de la capacidad de descubrimiento, del asombro, y por ello la pregunta implica riesgo.” (Escobar Guerrero, 1990).En este sentido realizar preguntas nos llevan a tomar decisiones a avanzar a medir riesgos y llegar a la visión deseada.
La pregunta es un recurso que no siempre sabemos emplear de la mejor forma, sin embargo se trata de una técnica que, en nuestras vidas, implementamos muy espontáneamente. Es suficiente observar a las y los niñas/os cuando no más aprendan a hablar: preguntan y preguntan…pues, esa inocencia infantil es vital para hacer preguntas poderosas, ingenuidad, curiosidad.
Como coach es una habilidad vital desarrollarla, podemos aprender una estructura básica y por ello es necesario prepararse. Las preguntas poderosas tienen estas distinciones especiales:
- generan curiosidad en el oyente.
- estimulan la conversación reflexiva.
- sacan a la superficie supuestos subyacentes.
- invitan a la creatividad y las nuevas posibilidades.
- generan energía y avance.
- Crean consciencia.
- Cambian estados de zona de confort.
- Son canales de atención y focos de investigación.
- tienen un profundo significado.
- evocan más preguntas.
- Impulsan a tomar decisiones.
Hacer la pregunta adecuada en el momento justo, no solo es una cuestión técnica, sino más que todo una sabiduría práctica que se logra construyendo experiencia.
¿Cómo podemos lograr preguntar poderosamente y genera en nuestro cliente un Waoooo?
Tu presencia y conexión con tu cliente con su situación en el primer punto clave para escuchar con atención absoluta su situación, sus dudas e inquietudes.Generar empatía y respetar el silencio en su espacio son condiciones esenciales.
¿Cómo lo validarás?
Tu cliente es quien finalmente lo valida, lo observas en su cuerpo, en su mirada, en su emoción, descubre su situación, su camino, responde con creatividad y crea consciencia.
En entregas próximas ampliaremos mas información sobre este tema tan interesante y de tanta aplicabilidad en cada contexto de nuestras vidas.
Escríbeme si deseas seguir desarrollando tu capacidad de formular preguntas poderosas.
Hasta la próxima!!