Liderazgo ese término escuchado y que muchas veces nos proponemos como objetivo profesional, ser ese profesional que con esas cualidades nos permita obtener resultados, coordinar un equipo, ser reconocido como un líder. En estos tiempos la la autoconocimiento, ser conscientes de nuestras emociones, fortalezas y áreas de mejora está siendo cada vez más solicitada, Daniel Goleman, la valora  competencia crucial  en su  Modelo de Competencia de Liderazgo Emocional y Social.

Para Platón, significa “El dialogo interno del alma consigo misma” a través de esta práctica puede darse la posibilidad de conocerse así mismo de manera directa e infalible.
John Dewey, entiende por consciencia el simple conocimiento: “el percatarse de objetos estando bien despierto, alerta, atento a la importancia de los acontecimientos presentes, pasados y futuros.”

El liderazgo es una opción y no una imposición y al comprenderlo así, también se están integrando elementos de nuestra capacidad humana que van a permitir lograr mayor consciencia de los propios actos, de lo implica liderar a otros, lo que va a permitir un mejor manejo de sí mismo.

Los líderes con esta habilidad reconocen sus propios sentimientos y cómo esos sentimientos afectan a las personas que les rodean y su desempeño en el trabajo. Cuando su jefe o sus compañeros demuestran autoconsciencia emocional, son más capaces de actuar con autocontrol emocional, otra competencia crucial de la IE.

Un antiguo proverbio chino dice: “Observa tus pensamientos mientras se convierten en acciones. Observa tus acciones mientras se convierten en hábitos y observa tus hábitos mientras moldean tu vida”. Nuestras mentes dan forma a nuestros pensamientos y éstos hacen lo mismo con nuestras vidas y las de aquellos que lideramos, por lo que si no somos capaces de liderar nuestras mentes tampoco lo haremos con las personas.

El primer paso para el liderazgo reside en la auto consciencia  que consiste en la habilidad de monitorizar nuestra mente para que pueda liderar mejor, ya que debemos entender y conocer nuestra mente antes de que podamos liderarla.

Bill  George  la describe como la capacidad de ser consciente de nuestros pensamientos, emociones y valores en todo momento. A través de ella podemos liderarnos a nosotros mismos con autenticidad e integridad.

Aproximadamente el 40% de los altos directivos de las organizaciones han cursado un MBA.   Un liderazgo centrado exclusivamente en la lógica lineal adquirida a través de un MBA en detrimento de otras competencias como la de la auto- consciencia va a estar falto de equilibrio. Sin embargo, el interés por conocerse a si mismos no está siendo un tema que suscite el interés de todos o al menos algunos.

La nueva concepción de liderazgo y la importancia de su desarrollo radica en que toda la organización entienda la importancia del fortalecimiento del liderazgo no solo en lo colectivo, sino fundamentalmente en lo individual lo que se logra con una cultura que promueva y facilite el desarrollo personal de cada uno de sus integrantes.

El conocerse permite ser realistas en cuanto a cómo cada uno se percibe, además de saber entregar lo mejor de sí mismo ante los demás.

La autoconciencia es la que permite examinar los pensamientos, estados de ánimo y conductas. La imaginación permite visualizar más allá de la experiencia y la realidad presente. La conciencia moral permite entender lo bueno y lo malo y seguir su sentido de integridad personal y, finalmente, la voluntad independiente permite actuar y tomar decisiones ajenas a la influencia externa.

Entre más profundo y amplio sea el nivel de autoconciencia que tengamos, más bienestar sentirá  acerca de si misma, aunque es una realidad que ninguna persona logra tener conciencia completa acerca de si misma ya que sus condiciones de la vida cambiarán, requiriendo que aprenda a pensar, sentir, comportarse y relacionarse de nuevas formas y de acuerdo a las demandas de sus nuevas circunstancias.

Al optar por ser líderes, las personas se desafían a sí mismas a mejorar y fortalecer aquellos aspectos que les permitan influir de mejor manera sobre los demás. Sin lugar a dudas, esto requiere un esfuerzo personal y, por, sobre todo, requiere hacerse responsable por el propio desarrollo.

Este tema es importante si pensamos que auto conocimiento de sí mismo es inmediato  te puedo decir no es algo que ocurre de un día para otro. Es progresivo y continuo a lo largo de la vida, las personas nunca terminan de conocerse y aprender sobre sí mismas.

Ser auto consciente es saber cómo te sientes y entender cómo tus emociones afectan a tu equipo de trabajo.

Como ya se ha dicho, este conocimiento de sí mismo no se logra sin una adecuada conciencia y reflexión respecto a las propias capacidades y limitaciones. Asimismo, el compromiso por el desarrollo personal requiere tener una permanente preocupación por desarrollar acciones que permitan a las personas conocerse y por lo tanto “autoliderarse”, entendiendo esta acción como necesaria si se quiere liderar o influir sobre otros.

Si un líder no se transforma internamente primero, difícilmente podrá influir sobre los demás. Para transformarse interiormente el líder debe ahondar en el conocimiento de sí mismo, fortalecer su autoestima y controlar sus emociones.

 La autoconciencia es más valiosa que la inteligencia,  De hecho, una investigación reciente publicada por Harvard Business Review nos revela que aquellos líderes más conscientes de sí mismos escalan puestos más rápido y también acceden a más responsabilidad.

La autoconciencia, la vamos construyendo en el transcurso de nuestra vida, se puede decir que es  habilidad elástica y sometida al cambio que se puede aprender, entrenar y cultivar de forma intencionada esto son buenas noticias.

El autoconocimiento es el propio conocimiento, profundo, sin disculpas. Es conocer tanto los aspectos positivos como negativos. Es un proceso lento que lleva a una persona a ser consciente de sus fortalezas  y  limitaciones,

Para lograr esta autoconciencia que se ha descrito, es necesario realizar acciones bien concretas dentro de las cuales se pueden mencionar:

¿Cuál es el camino al autoconocimiento como líder?

  1. Reconoce tus creencias: Identifica cuáles te potencian o te limitan. Date cuenta cuando estás siendo atrapado por tus emociones y pensamientos y cómo éstos forman parte de patrones relativamente estables (pero que pueden ser modificados). La mayor parte de estas creencias son aprendidos, y representan un obstáculo. Necesitas darte cuenta de estos patrones, para poderte liberar y avanzar.
  2. Ponle nombre a tus pensamientos y emociones: Esta es una actividad clave para entenderlas y poderlas manejar. Observar cómo te sientes: “enojado, decepcionado, frustrado, etc.” Nombrarlas es darles “cuerpo”, “materializarlas”, para entonces trabajar con ellas. Si reconoces tus propias emociones podrás identificar la de otros.
  3. Acéptalas: Aceptarlas representa lo opuesto al control. Entrar en contacto con el miedo, la angustia o la preocupación, y reconocerlas como parte de la situación en la que te encuentras, es clave del proceso de transformación. Contrario a lo que comúnmente nos recomiendan: “no estés triste”, “olvídalo”, o “supéralo”. Hay que entrar en contacto y aceptar nuestras emociones y patrones de pensamiento para poderlos cambiar.
  4. Busca el equilibrio en tu vida: si eres capaz de liderar tu propia vida podrás liderar y apoyar en el autoliderazgo y autoconciencia de otros;  familia, equipo.
  5. Actúa con base en tus valores: Cuando te desenganchas de tus pensamientos y emociones, se expanden tus opciones, y es entonces cuando tienes la opción de actuar con base en tus valores. ¿Para qué te sirve esta emoción?, ¿Cómo te ayudará a ser mejor en tu trabajo o cómo ayudará a otros? Mientras que las emociones son temporales, los valores son estables. Enfoca el manejo de tus emociones alineado a tus valores.

En conclusión, aplicar la AUTOCONCIENCIA para emprender el camino al Liderazgo, te permitirá:

  • Adquirir una mayor confianza en ti mismo.
  • Autoevaluarte de manera realista.
  • Ser honesto contigo y con los demás.
  • Saber hacia dónde te diriges y por qué.
  • Reconocer y recibir con humildad las críticas constructivas.
  • Tener un mayor conocimiento para ejercer la mejor toma de decisiones.
  • Realiza un inventario diario dedicando unos minutos a escribir tus pensamientos y sentimientos del día.

Un conocimiento profundo de tus fortalezas y áreas de mejoras, te permite ser líder de ti mismo y de tu equipo.

Te sugiero después de esta lectura algunas preguntas poderosas para  incrementar tu autoconsciencia  como líder:

  • ¿Qué emoción siento en este momento?
  • ¿Cómo me afecta esta emoción?
  • ¿Qué tipo de persona quiero ser hoy?
  • ¿Qué tipo de líder quiero ser?
  • ¿Qué situaciones me hacen sentir mal y qué tienen en común?
  • ¿Qué  poner en orden en mi vida?
  • ¿Cuáles son mis fortalezas y que puedo mejorar?
  • ¿Cuando surgen pensamientos negativos, ¿cómo los abordo?
  • ¿Qué puedo hacer cuando me siento abrumado o superado por las circunstancias?
  • ¿Qué me motiva a progresar?
  • ¿Cómo quiero verme en un futuro?

Con relación a mi equipo: 

  • ¿Qué emociones observo en  mi equipo?
  • ¿Qué efecto causa esto en su vida en general?
  • ¿Cómo puedo darle apoyo y contención?
  • ¿Qué puedo hacer por el por ella?
  • ¿Cómo puedo mostrarle otra perspectiva?

Espero que estas preguntas te apoyen  a ti y a tu equipo a incrementar a autoconsciencia y bienestar.

“La persona que no comprende sus sentimientos debajo de sus actos, no se comprende en realidad a si misma”. Dr. David Viscott.https://en.wikipedia.org/wiki/David_Viscott

 

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